{"id":2569,"date":"2020-10-30T17:38:02","date_gmt":"2020-10-30T17:38:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.orlybeigelproductions.com\/app\/?p=2569"},"modified":"2020-11-05T00:49:23","modified_gmt":"2020-11-05T00:49:23","slug":"einstein-en-la-playa-alucinante-opera-de-glass-noviembre","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.orlybeigelproductions.com\/app\/einstein-en-la-playa-alucinante-opera-de-glass-noviembre\/","title":{"rendered":"Einstein en la playa, alucinante \u00f3pera de Glass \/ Noviembre"},"content":{"rendered":"\n<p>11 de noviembre de 2012<\/p>\n\n\n\n<p>Por Ricardo Pacheco Col\u00edn<\/p>\n\n\n\n<p>El Economista<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.orlybeigelproductions.com\/app\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/noviembre3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2574\" width=\"532\" height=\"353\" srcset=\"http:\/\/www.orlybeigelproductions.com\/app\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/noviembre3.jpg 452w, http:\/\/www.orlybeigelproductions.com\/app\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/noviembre3-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 532px) 100vw, 532px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\nhttp:\/\/eleconomista.com.mx\/entretenimiento\/2012\/11\/11\/einstein-playa-alucinante-opera-glass\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Einstein on the Beach \u00f3pera de Philip Glass es una obra bella en su rareza y adictiva en su alucine; hermosa en su m\u00fasica, escenograf\u00eda, iluminaci\u00f3n, coros, actuaciones y trazo esc\u00e9nico.<\/p>\n\n\n\n<p>Einstein en la playa (1976) no es una \u00f3pera f\u00e1cil de digerir. El p\u00fablico no va a encontrar en ella una biograf\u00eda autorizada puesta en un drama. Es m\u00e1s, Einstein s\u00f3lo es un sujeto evocativo, casi a la manera de &#8220;Godot&#8221; en Esperando a Godot de Beckett (1952), en que el protagonista nunca aparece salvo en los recuerdos de los personajes.<\/p>\n\n\n\n<p>Si a esto agregamos el tipo de m\u00fasica plena de r\u00edtmica adictiva, hipn\u00f3tica, tremendamente repetitiva, eficaz en su simpleza, extra\u00f1a pero agradable, m\u00e1s las cuatro horas y media de duraci\u00f3n sin interrupciones, se entender\u00e1 el desconcierto de buena parte del p\u00fablico que asisti\u00f3 al estreno, el viernes 9 de noviembre, a Bellas Artes. Al fin que el tiempo es relativo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto que hay fieles del culto cuasi religioso llamado Philip Glass que aguantar\u00edan esa larga jornada y m\u00e1s, y que hacia el final le propinaron vivas y aplausos atronadores al genio de Baltimore. Estos seguidores debieron reprimir sus aplausos al ser callados una y otra vez por el p\u00fablico cuando pretend\u00edan aplaudir tras cada &#8220;oscuro&#8221; que separaba un cuadro de otro.<\/p>\n\n\n\n<p>UN DRAMA LEJOS DE LO CL\u00c1SICO<\/p>\n\n\n\n<p>Einstein personaje aparece fuera del proscenio, al margen del corpus central de la obra, en el foso de la orquesta como un violinista solitario que saca notas bell\u00edsimas de su instrumento (Antoine Silverman es el m\u00fasico y actor). Aunque tambi\u00e9n vemos a Albert en una fotograf\u00eda durante 15 segundos sobre el escenario despu\u00e9s de hora y media de espect\u00e1culo; lo mismo en sus ecuaciones de la Teor\u00eda de la Relatividad, en im\u00e1genes de la bomba at\u00f3mica\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Si usted va buscando un drama occidental cl\u00e1sico, con una estructura propia de composici\u00f3n dram\u00e1tica griega, no lo va a encontrar aqu\u00ed. Es m\u00e1s no tiene un libreto digamos que formal y los actores intervienen con relativa libertad. De hecho la obra comienza con la recitaci\u00f3n obsesiva de n\u00fameros como en la escuela primaria y termina con el recitativo de un personaje que maneja un autob\u00fas y que reflexiona sobre la noche y el amor de una pareja que est\u00e1 sentada en un parque.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a Philip Glass parece no importarle el asunto de la comprensi\u00f3n, de la racionalidad en sentido &#8220;occidental&#8221;, sino m\u00e1s bien busca impresiones sensibles al estilo como sucede con la m\u00fasica tradicional de la India. Recordemos que Glass fue admirador y disc\u00edpulo de Ravi Shankar. Con esto queremos decir que a Einstein en la playa no hay que tratar de entenderlo, sino de apreciar las sensaciones sonoras tan agradables que impactan no s\u00f3lo el o\u00eddo sino todo el cuerpo. Lo mismo las impresiones visuales de formas, vol\u00famenes y colores que conmueven al individu\u00f3 a\u00fan en el subconsciente.<\/p>\n\n\n\n<p>Y hablando del impacto visual, hay que reconocer el trabajo de otro genio, Robert Wilson, director y dise\u00f1ador de escenograf\u00eda e iluminaci\u00f3n. Baste decir que The New York Times habl\u00f3 de Wilson como de &#8220;una figura gigantesca en el mundo del teatro experimental&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda el a\u00f1o pasado Philp Glass se defin\u00eda a s\u00ed mismo como un individuo jud\u00edo-taoista-hind\u00fa-tolteca-budista, una mezcla tan vital como extra\u00f1a que m\u00e1s que prop\u00f3sito de vida es una acumulaci\u00f3n de experiencias. Muy congruente todo ello con las ocupaciones que ha desempe\u00f1ado este genio de la m\u00fasica a lo largo de su existencia: electricista, artesano, mec\u00e1nico, taxista, empe\u00f1os todos con un com\u00fan denominador, la b\u00fasqueda de \u00e9l mismo, de su verdad. B\u00fasqueda que se refleja en Einstein en la playa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>11 de noviembre de 2012 Por Ricardo Pacheco Col\u00edn El Economista Einstein on the Beach \u00f3pera de Philip Glass es una obra bella en su rareza y adictiva en su alucine; hermosa en su m\u00fasica, escenograf\u00eda, iluminaci\u00f3n, coros, actuaciones y trazo esc\u00e9nico. Einstein en la playa (1976) no es una \u00f3pera f\u00e1cil de digerir. 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